Excmo. Sr. Don Pablo Gil de Talavera (1543-1545)

Categoría de nivel principal o raíz: Obispos y Arzobispos
in Obispos

Excmo. Sr. Pablo Gil de TalaveraFue Obispo de Puebla del 2 May 1544 - Mar 1545. El Segundo Obispo Angelopolitano fue originario de la Villa de Navamorcuende, en el Obispado de Avila, (España), donde nació en el año de 1504, (se desconoce la fecha y el mes de su nacimiento).

Fue colegial del insigne Colegio de Santa Cruz de Valladolid, donde obtuvo la borla de Doctor en Sagrada Teología y gracias a sus méritos y buenas cualidades obtuvo también, por oposición, una de sus becas; también fue Catedrático de cánones en la célebre Universidad de Valladolid.

Habiendo sido promovido, el 29 de agosto de 1543, a la Sede Episcopal de la Diócesis de Tlaxcala, (Puebla de los Ángeles), que se encontraba “vacante” por la muerte de su primer prelado, el Ilustrísimo. Sr. Garcés y habiendo aceptado dicho obispado, fue consagrado en la capilla del Colegio Mayor de Santa Cruz de Valladolid, el 8 de Febrero de 1545, por el Ilustrísimo. Sr. D. Sebastián Ramírez de Fuen-Leal, Obispo entonces de Cuenca, después de haberlo sido de Santo Domingo, en las Indias Occidentales y Presidente de la Segunda “Real Audiencia” de México, (este ilustre Prelado es considerado como uno de los Fundadores de la ciudad de Puebla).

El 28 de marzo de 1545 salió rumbo a su Obispado de Tlaxcala; pero la falta de embarcación y las dificultades provenientes de la situación política de Europa en aquella época no le permitieron venir. Murió antes de llegar a América, probablemente en ese mismo año de 1545, ignorándose si murió en España, antes de embarcarse o durante la navegación. Algunos historiadores afirman y opinan que falleció pocos días después de su llegada a Puebla, lo que no puede admitirse, ya que ni en los papeles antiguos ni en los libros existentes en el “Archivo del Venerable Cabildo Angelopolitano” hay constancia alguna de su venida, por tanto no llegó a gobernar su Diócesis.

Por lo anteriormente expuesto, no hay dato alguno sobre la fecha y el lugar de su fallecimiento y sobre el lugar en que reposan sus restos mortales.

Elogio: “Desideratus, Probus, Perspectus” (Amable, Leal, Reconocido).