El Seminario

Categoría de nivel principal o raíz: Arquidiócesis

presemEl plan de Dios

Dios, que es uno y trino (cfr. Dt 6,4; Mc 12, 29): Padre, Hijo y Espíritu Santo (cfr. Mt 28,19); que es eterno, todopoderoso (cfr. Sal 115,3), y misericordioso, por puro amor ha creado todas las cosas (cfr. Gn 1,1). Creó a los seres humanos a su imagen y semejanza (cfr. Gn 1,27), para que participaran de su vida feliz. Por eso, convoca a toda la humanidad, que el pecado dispersó (cfr. Gn 3) en la unidad de su familia, la Iglesia (cfr. Col 1,18). Lo hace mediante su Hijo que envió como Redentor y Salvador, y que nació de la Santísima Virgen María. En Él y por Él llama a todos los hombres y mujeres a ser, en el Espíritu Santo, sus hijos e hijas de adopción, y por tanto, herederos de su vida plena y eternamente feliz (cfr. Jn 3,16).

Jesucristo hace partícipes a algunos, en la Iglesia, de su Sacerdocio

Jesús es el “Sumo sacerdote” (Hb 5,10) que, mediante una sola oblación ha llevado a la perfección para siempre a los que ha santificado (cfr. Hb 10,14). Él ha querido llamar a algunos de entre sus discípulos para, mediante el sacramento del Orden, hacerles partícipes de su sacerdocio único y eterno, de modo que sean presencia y prolongación sacramental de la vida misma y de la acción del propio Jesucristo, Cabeza, Pastor y Esposo de la Iglesia, viviendo la caridad pastoral, que consiste en la entrega total al servicio de la misma Iglesia y del mundo, anunciando la Palabra de Dios, celebrando la sagrada Liturgia, y guiando a la comunidad a ellos encomendada (cfr. Pastores dabo vobis, 15).

Esta llamada, que brota del amor de Dios, requiere también de una respuesta amorosa por parte de aquél que ha sido llamado: seguir a Cristo y estar con Él.

 

El Seminario: “Instituyó Doce para que estuvieran con Él”

“Subió al monte y llamó a los que Él quiso: y vinieron donde Él. Instituyó Doce para que estuvieran con Él, y para enviarlos a predicar...” (Mc 3,13-15). Jesús, después de llamar a los que Él eligió y antes de enviarlos a predicar, les pide un tiempo de formación, destinado a desarrollar una relación de comunión y de amistad con Él. También hoy Jesús sigue formando, en su Iglesia, a aquellos que llama, y lo hace en el Seminario.

El Seminario es una comunidad educativa en la Iglesia, en la cual los elegidos por Dios, siguen a Cristo y están con Él, aceptando con fe las mediaciones humanas de las cuales el Espíritu Santo se sirve en su formación, buscan llegar a ser, con el sacramento del Orden, una imagen viva de Jesucristo Cabeza, Pastor y Esposo de la Iglesia (cfr. Pastores dabo vobis, 42), para gloria del Padre y salvación de todo el género humano.

El Seminario Menor
Al Seminario Menor ingresan aquellos que han recibido la vocación en edad tierna todavía. En él la Iglesia, a través de los formadores, acompaña a los muchachos ayudándoles en el proceso de discernimiento vocacional (cfr. Pastores dabo vobis, 63). En el Seminario Menor se estudia el bachillerato.

El Seminario Mayor
Formación específicamente sacerdotal. En el Seminario Mayor se ofrece una formación específicamente sacerdotal, procurando “crecer en todo hasta alcanzar la plenitud de Cristo” (Ef 4,13). Por eso, se ofrece una formación integral que se divide en cuatro áreas: Humana, espiritual, intelectual y pastoral.


DIRECCIÓN:


PONTIFICIO SEMINARIO MAYOR PALAFOXIANO
44 norte y Av. Morelos s/n, El Porvenir
C.P. 72330, Puebla, Pue.
Tels: (222) 235 15 91 y (222) 235 12 97
Rector: Pbro. Felipe Pozos Lorenzini

SEMINARIO MENOR DE PUEBLA
Prolongación de la 16 oriente s/n, El Porvenir
C.P. 72330, Puebla, Pue.
Tel: (222) 282 88 48

CURSO INTRODUCTORIO
Prolongación de la 16 oriente s/n, El Porvenir
C.P. 72330, Puebla, Pue.
Tel: (222) 282 81 55

SEMINARIO MENOR DE ZARAGOZA
6 poniente y 3 norte, Centro
C.P. 73700, Zaragoza, Pue.
Tel: (233) 311 57 14

CASA DE DIÁCONOS
35 poniente 1713, Volcanes
C.P. 72530, Puebla, Pue.
Tel: (222) 240 62 83

PAGINA WEB

http://www.seminariopalafoxiano.org/


edificio


entradaEl día 22 de Agosto de 1644, el venerable D. Juan de Palafox y Mendoza de acuerdo con la Cédula Real del 14 de julio de 1643 del Rey de España Felipe IV, con la cual se pretendía llevar a cabo el mandato del Concilio de Trento de fundar seminarios para la formación de los futuros sacerdotes, fundó canónica, jurídica y económicamente el Seminario Tridentino de Puebla.

El Seminario fue confirmado por el Papa Inocencio X el día 22 de mayo de 1648 con el nombre de «Real Colegio de San Pedro Apóstol.

Un siglo después, en la época del Sr. Obispo D. Pantaleón Álvarez Abreu (1743-1763) el Seminario comprendía cuatro colegios, a saber: El Colegio de San Pedro, el Colegio de San Juan, el Colegio de San Pantaleón y el Colegio clerical de San Pablo. Este conjunto académico denominado como «Colegios Palafoxianos» llegó a su máximo esplendor a mediados del siglo XIX.

En 1867, con la promulgación de las leyes de Reforma, el Seminario Palafoxiano fue despojado de sus colegios, inmuebles maestros y alumnos. Pero resistiendo a la adversidad, en 1870 se instala en los anexos del Templo de San Juan de Letrán, mejor conocido como el Hospitalito.

f7Algunos años después, en 1907, bajo la guía pastoral del Excmo. Sr. D. Ramón Ibarra y González, el Seminario fue elevado a la categoría de Universidad Pontificia con el nombre de «Universidad Católica Angelopolitana», conteniendo las facultades de Teología, Filosofía, Derecho Canónico, Derecho Civil, Medicina, Ingeniería y Lenguas Clásicas. Sin embargo en 1914 se ve nuevamente atacado, en esta ocasión por tropas carrancistas, y otra vez es despojado de su edificio.

Sin dejarse vencer, en 1917 se reorganizarán los cursos en el antiguo colegio del «Portalito» y en 1919 quedará ubicado en el antiguo colegio jesuita del «Sagrado Corazón» (actual 9 Oriente No.5), en donde permanecerá hasta el 6 de agosto de 1964, ya que con el enorme esfuerzo del Excmo. Sr. Arzobispo Don Octaviano Márquez y Toríz se construyó el conjunto arquitectónico que lo alberga actualmente. Este nuevo edificio fue inaugurado el día 2 de agosto de 1964 por el mismo Sr. Arzobispo Don Octaviano.

Podemos agregar que del 27 de enero al12 de febrero de 1979 nuestro Seminario Palafoxiano, se honró en albergar a más de 400 participantes de la III Conferencia del Episcopado Latinoamericano, entre cardenales, obispos y presbíteros. Esta Conferencia fue solemnemente inaugurada por nuestro Santo Padre el Papa Juan Pablo II.

Esta es una breve reseña de los 356 años de lucha, de esfuerzo, de adversidades pero sobre todo de victorias de nuestro Seminario Palafoxiano en la formación de los futuros sacerdotes de Cristo, nuestro Señor.


Las áreas de la formación integral :


La formación humana
Tiene como meta ayudar al seminarista a desarrollar una personalidad madura, y por lo tanto sólida, equilibrada y libre, capaz de asumir las propias responsabilidades, y de relacionarse sanamente con los demás (cfr. Pastores dabo vobis, 43 y 44).

La formación espiritual
Busca ayudar al seminarista a vivir en una relación filial al Padre, imitando a Cristo, dejándose guiar por el espíritu Santo, en una adhesión confiada a la Iglesia (cfr. Pastores dabo vobis, 45-50).

La formación intelectual
Tiene como objeto el conocimiento cada vez más profundo de los misterios divinos y del mundo al cual el sacerdote es enviado a servir (cfr. Pastores dabo vobis, 51-56).

La formación pastoral
Es la que unifica y determina toda la formación de los futuros sacerdotes. A través de ella se pretende favorecer en el seminarista un auténtico discernimiento evangélico sobre la situación sociocultural y eclesial, con el fin de que viva cada día la entrega total de Cristo para la salvación de todas las gentes (cfr. Pastores dabo vobis, 57-59).

Etapas de formación:


Introductorio
En esta etapa se busca ayudar al seminarista a discernir su vocación, y a adentrarse a la vida propia de la comunidad eclesial educativa del Seminario.

Filosofía
En esta etapa se procura que el seminarista adquiera una especie de veneración amorosa de la verdad sobre la persona humana, de su libertad, y de sus relaciones con el mundo y con Dios (cfr. Pastores dabo vobis, 52).

Teología
En los estudios teológicos se pretende que el seminarista alimente su fe, adquiriendo una visión completa y unitaria de las verdades reveladas por Dios en Jesucristo, y de la experiencia de fe de la Iglesia (cfr. Pastores dabo vobis, 54).

www.seminariopalafoxiano.org