Boletín may. 8 / 2016

codicosComisión Diocesana de Comunicación Social
Arquidiócesis de Puebla

Puebla, Pue., 8 de mayo de 2016
Boletín 16 / 2016

50 JORNADA MUNDIAL DE LAS COMUNICACIONE SOCIALES
“COMUNICACIÓN Y MISERICORDIA”

Hoy celebramos la quincuagésima Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, y estando en el Año Jubilar de la Misericordia, el mensaje del Papa Francisco se centra en la “Comunicación y la Misericordia”.

El Santo Padre nos dice que “como hijos de Dios estamos llamados a comunicar con todos, sin exclusión.” “La comunicación tiene el poder de crear puentes, de favorecer el encuentro y la inclusión, enriqueciendo de este modo a la sociedad. Es hermoso ver  personas que se afanan en elegir con cuidado las palabras y los gestos para superar las incomprensiones, curar la memoria herida y construir paz y armonía. Las palabras pueden construir puentes entre las personas, las familias, los grupos sociales y los pueblos. Y esto es posible tanto en el mundo físico como en el digital. Por tanto, que las palabras y las acciones sean apropiadas para ayudarnos a salir de los círculos viciosos de las condenas y las venganzas”.

“Comunicar –nos dice Su Santidad- significa compartir, y para compartir se necesita escuchar, acoger. Escuchar es mucho más que oír. La escucha nos permite asumir la actitud justa, dejando atrás la tranquila condición de espectadores, usuarios, consumidores. (…) Saber escuchar es una gracia inmensa, es un don que se ha de pedir para poder después ejercitarse practicándolo.”

En esta era digital, también los correos electrónicos, los mensajes de texto, las redes sociales, los foros pueden ser formas de comunicación plenamente humanas. No es la tecnología la que determina si la comunicación es auténtica o no, sino el corazón del hombre y su capacidad para usar bien los medios a su disposición. Las redes sociales son capaces de favorecer las relaciones y de promover el bien de la sociedad, pero también pueden conducir a una ulterior polarización y división entre las personas y los grupos. El entorno digital es una plaza, un lugar de encuentro, donde se puede acariciar o herir, tener una provechosa discusión o un linchamiento moral.

También en red se construye una verdadera ciudadanía. El acceso a las redes digitales lleva consigo una responsabilidad por el otro, que no vemos pero que es real, tiene una dignidad que debe ser respetada. La red puede ser bien utilizada para hacer crecer una sociedad sana y abierta a la puesta en común.

La comunicación, sus lugares y sus instrumentos han traído consigo un alargamiento de los horizontes para muchas personas. Esto es un don de Dios, y es también una gran responsabilidad. El Papa define este poder de la comunicación como «proximidad». El encuentro entre la comunicación y la misericordia es fecundo en la medida en que genera una proximidad que se hace cargo, consuela, cura, acompaña y celebra. En un mundo dividido, fragmentado, polarizado, comunicar con misericordia significa contribuir a la buena, libre y solidaria cercanía entre todos.