Día del Maestro

EscudoVictorMENSAJE DE S.E. MONS. VÍCTOR SÁNCHES ESPINOSA
ARZOBISPO DE PUEBLA
DÍA DEL MAESTRO

 

La vocación al magisterio es una de las tareas más nobles al servicio de la humanidad.

El próximo 15 de mayo celebramos en México el día del Maestro, fecha que nos lleva a reflexionar en la importancia insustituible de la educación, y de la gran misión de aquellos que ejercen el magisterio.

La educación es el proceso que tiene por objeto la promoción de la persona humana, a través de una formación integral, mediante la asimilación sistemática y crítica de la cultura. Ciertamente, para que la educación cumpla su misión humanizadora, debe fundamentarse en la verdad sobre el ser humano.

La Iglesia siempre ha valorado la educación, como lo demuestra la gran labor educativa que ha realizado a lo largo de los siglos hasta el presente. Precisamente, correspondió a Fray Juan de Zumárraga la fundación de la Universidad de México en el siglo XVI, y a varios clérigos y religiosos la educación de los indígenas y la enseñanza superior, con el establecimiento, por ejemplo, del colegio de la Santa Cruz de Tlatelolco en 1533.

Hoy la educación en México tiene diversas vertientes, como la Preescolar, la Primaria, la Secundaria, la Media Superior, Superior, y de Postgrado; así como la Capacitación para el Trabajo, y la Educación Especial y Extraescolar, a través de trabajos de Alfabetización, y de sistemas abiertos y Semiescolarizados de estudios.

Pero el fin de la educación, sea cual sea su modalidad, es el mismo: formar integralmente a los hombres y a las mujeres, como un servicio a la sociedad. Ante los retos de hoy y de mañana debemos responder con una educación integral y de calidad para la vida, que forme no sólo para hacer cosas, sino para ser personas. ¡Que a nadie falte educación!

No puede haber educación sin educador. Por eso podemos afirmar que la vocación del magisterio es una de las tareas más nobles al servicio de la humanidad. Los maestros, con su entrega de cada día como amigos y compañeros en el camino del ser y del saber, son constructores de la sociedad. La tarea educativa no es fácil; pero el ejemplo de grandes maestros y maestras es impulso para los y las docentes de hoy.

Reconozcamos la labor de tantos y tantos maestros y maestras que, con su entrega de cada día, colaboran en la construcción de una Puebla, un México, y un mundo mejores. Felicidades a todos ellos, y que Dios les ayude a cada día a hacer de su vida un testimonio de todo aquello que es auténticamente humano.