Discurso del Vicepostulador de la Causa del Beato Juan de Palafox y Mendoza, doctor en Derecho, Juan Pablo Salazar Andreu, econ ocasión a la llegada de los restos de tan ilustre personaje a la Ciudad de Puebla

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27 de junio de 2011

En el documento anónimo denominado Puebla en el Virreinato que data del siglo XVIII y que hoy en día se conserva en el archivo del ayuntamiento poblano, se da constancia de la despedida de Don Juan de Palafox y Mendoza de la Ciudad de Puebla en mayo de 1649.

Dicha despedida fue muy triste para los habitantes de la Puebla de ese periodo. En esa jornada le acompañaron hombres, mujeres, niños, indios, esclavos así como el cabildo catedralicio y miembros del clero regular y secular. Por supuesto, también fue acompañado por las autoridades civiles de la ciudad. Su salida tardó varias horas en atención a la multitud de personas que le acompañaban y del cariño inmenso que le tenían los poblanos.

Después de varios siglos, hoy día 24 de junio de 2011, aquel cuadro de tristeza se ha transformado en una fecha de júbilo y honra para la Angelópolis, toda vez que hacen su entrada triunfal a la Ciudad de los Ángeles, los restos de un beato que entregó su vida por Puebla y los poblanos, coincidiendo con el cariño mostrado por autoridades y habitantes en el siglo XVII.

Tu juramento a la amada Raquel finalmente se ha cumplido. El lugar que tú elegiste para el descanso eterno de tus restos finalmente se ha convertido en una realidad. Tus hermanos indígenas y la gente humilde por la que tú tanto peleaste y defendiste sus derechos, dentro de unos minutos te estarán recibiendo. Autoridades civiles y eclesiásticas también esperan con ansia tu llegada.

Es por ello dignísimo hombre de Dios y respetable poblano de corazón, que en nombre de nuestros paisanos te recibimos con muchísimo cariño y nos sentimos muy afortunados de recibirte con los honores que tú mereces. Al igual que los poblanos de 1649, te queremos brindar nuestro más profundo reconocimiento, respeto y amor, toda vez que tú sembraste en estas tierras: cultura, justicia, sabiduría, amor, compasión y sobre todo tu arduo trabajo ha servido para que nuestra ciudad hoy en día sea reconocida como patrimonio histórico de la humanidad.

Bienvenido Don Juan de Palafox y Mendoza Virrey de la Nueva España, Visitador General del Reino, Juez de Residencia, Arzobispo Electo de México y Obispo de la Puebla de los Ángeles a esta tu casa, a esta tu catedral.

En nombre de los habitantes de Puebla y de las personas aquí presentes, te recibo con gran emoción.
Puente de México, 24 de junio de 2011 a las 10:00 a.m.