Colocación de la Primera Piedra del Santuario Guadalupano

EscudoVictor

Palabras de S.E. MONS. VÍCTOR SÁNCHEZ ESPINOSA
ARZOBISPO DE PUEBLA

Con ocasión de la colocación de la primera piedra del

SANTUARIO GUADALUPANO
24 de abril de 2012

 

Señoras y señores, amigos todos:

Implorando la bendición divina, colocamos hoy la primera piedra de lo que hemos llamado “Complejo Guadalupano”, que en su proyecto tiene por centro el Santuario dedicado a la Morenita del Tepeyac.

¿Porqué construir un nuevo templo, siendo que Puebla cuenta con magníficas iglesias? Porque un recinto sagrado es signo de la presencia permanente de Dios entre nosotros. Es anuncio de la Casa eterna en la que el Padre nos espera para hacernos partícipes de su dicha sin fin. Es expresión del cuerpo de Cristo, cuyos miembros somos cada uno de los que hemos sido convocados por el Espíritu Santo a la unidad de la familia de Dios.

Así lo entendieron nuestros antepasados, que con fe y amor edificaron magníficas iglesias en nuestra Angelópolis, en las cuales experimentamos el encuentro con Dios y con los hermanos. La belleza de muchas de ellas y su valor histórico hace que sean justamente consideradas patrimonio cultural que los poblanos podemos ofrecer con legítimo orgullo a la humanidad.

Ahora, en este siglo XXI, nos toca a nosotros legar a la Puebla y al mundo de hoy un espacio sagrado que, valiéndose de la arquitectura y del arte de nuestro tiempo, glorifique a Dios, honre a su Madre Santísima, y edifique cuantos ingresen en él, elevando su espíritu hacia las cosas celestiales, de modo que se sientan impulsados a conquistar la gloria eterna ordenando las cosas de esta tierra según la voluntad amorosa del Señor, en bien de toda persona humana.

Hoy comenzamos esta aventura, fiados en la Providencia divina y en la generosidad de muchas personas que se han unido a este esfuerzo y otras que seguramente se unirán a él, el cual aspira a seguir poniendo en alto el nombre de Puebla, y a ser además una fuente de trabajo.

Agradezco de corazón el entusiasmo y la generosidad de la Sra. Coral, del Dr. Agüera, y el empeño del Ing. Quintana y del Arquitecto Manuel Sandoval Delgado, así como el aporte del Padre Fray Gabriel Chávez de la Mora y del P. Felipe de Jesús León, quienes poniendo lo mejor de su talento, han proyectado esta gran obra de nuestro tiempo.

Anhelamos que todos los que vengan a este lugar, puedan escuchar en lo más profundo de su corazón aquellas consoladoras y alentadoras palabras que la Reina del Cielo dirigió al indio san Juan Diego: “No se turbe tu corazón ni te inquiete cosa alguna ¿No estoy yo aquí, que soy tu madre?”[1]

En su visita a nuestra Patria, de la que se está cumpliendo un mes, el Papa Benedicto XVI nos recordaba que, “La verdadera devoción a la Virgen María nos acerca siempre a Jesús (…) Amarla es comprometerse a escuchar a su Hijo, venerar a la Guadalupana es vivir según las palabras del fruto bendito de su vientre”[2].

“Acudimos a María en busca de consuelo, fortaleza y esperanza –dijo el Santo Padre–. Es la Madre del verdadero Dios, que invita a estar con la fe y la caridad bajo su sombra, para superar así todo mal e instaurar una sociedad más justa y solidaria”[3].

Con esta convicción, bendecimos la primera piedra de este santuario y la colocamos en este terreno, implorando al Señor que la tarea que hoy comenzamos llegue a buen término. Que Santa María de Guadalupe, san Juan Diego y el beato Juan de Palafox y Mendoza intercedan por nosotros para que podamos hacerlo así.

 


[1] VALERIANO Antonio,“Nican Mopohua”, traducción del náhuatl al castellano del P. Mario Rojas Sánchez, Ed. Fundación La Peregrinación, México 1998.

[2] Angelus, 25 de marzo de 2012, Parque del Bicentenario, Silao, Guanajuato.

[3] Ídem.