Saltar al contenido

Comunicado may. 18 / 2023, 75 años de Vocación

    Dimensión de ComunicaciónComisión Diocesana de Comunicación Social
    Arquidiócesis de Puebla

     

    Mayo 18 de 2023

     

    Aniversario de profesión religiosa de la Madre Loreto
    75 años de entrega al Señor

    Este 25 de mayo, la hermana pasionista María Loreto del Corazón de María, quien por años ha atendido al señor Arzobispo y ha servido en el Seminario Palafoxiano, cumple 75 años de profesión religiosa.

    Historia de una vocación

    En entrevista, la hermana Loreto, nos comparte: “Mi nombre es Juana Micaela Huerta Fernández, nací el 2 de agosto de 1930; mi papá es Leopoldo Huerta y mi mamá María del Carmen Fernández. Tuve dos hermanas, pero murieron y solo quedé yo. De niña me gustaba jugar, era obediente, a mis papás los respetaba y los quería. Nací en Hacienda y crecí en Zacapala, Puebla. Mi vocación surgió casi sin darme cuenta desde niña, mi mamá me decía siempre ‘consagra tu virginidad a Jesús’, y yo así lo decía, pero no sabía lo que implica la virginidad por Cristo.

    Nunca escuché hablar de religiosas, hasta que un primo seminarista, llamado Rómulo, y el P. Bruno Fernández Abreu, que ya murió, trajo a su hermana que se llamaba Flavia y la otra prima que era Ismaelina, que al profesar se llamó María del Sagrado Corazón. El padre hacía rosarios en la mañana muy temprano, a los que yo siempre iba, y una vez salí corriendo y le dije: ¡Bruno, Bruno, yo también quiero ser monjita como Flavia e Ismaelina! Y él me respondió: ¡Vete escuincla a jugar! Y me fui, pero la inquietud estaba en mi interior. Un día le dije a la mamá de Ismaelina que yo quería ser monjita pero no sabía cómo hacer, y ella me dijo que iría a Puebla, que si quería, le dijera a mi mamá para ir con ella.

    Me llevaron a conocer varios conventos en la misma mañana, uno de clausura, pero no me quise quedar, luego me llevaron al seminario.

    Al seminario entré como en mi casa, la superiora era muy jovial, muy alegre. Nos llevó a la capilla, rezó un Ave María y cantaron un canto. Yo me fui a conocer la cocina donde había una estufa grande, roja como braza, y las monjitas estaban con su hábito completo y yo dije: ‘aquí me quedo’. Yo tenía 14 años y eso fue en la 9 Oriente 5. De ahí fuimos a Toluca al noviciado y me quedé muy feliz.

    Lo que más me gustó de mis años de formación eran las horas santas de los jueves, a los pies de Jesús Sacramentado, todas alrededor del altar, formando un círculo, aunque después no me dejaban porque me desvelaba y era muy chica.

    Lo que más me costó trabajo fue el silencio riguroso. Éramos muy pobres, en la mañana, nos daban de tomar avena con un pan y frijoles, y a pesar de que no me gustaba la avena la tomaba con mucho gusto y me sentía feliz. En Toluca hacía frío, sé que toda la vida es sacrificio y me he sentido feliz”.

    Vida religiosa

    “Mi primera profesión religiosa fue el 25 de mayo de 1947, domingo de Pentecostés. Cambian el nombre cuando se recibe el hábito y la Virgen de Loreto nos concedió la gracia de nuestra profesión. Éramos nueve compañeras.

    Mi primera casa después de profesar fue en México en la colonia Guadalupe Insurgentes, en el colegio. Fui de las primeras cuatro en abrir esa casa, yo salía del noviciado y estuve dos meses en el juniorado; después vine al Seminario Menor de Puebla que estaba en Tlaxcala; de ahí, a la preparación de votos perpetuos en México, en 1952, y de ahí me fui a la fundación, al seminario de Morelia, luego a Cholula unos tres años y a Durango por cuatro, después a la fundación en Roma por 20 años, de 1964 a 1984, porque falleció mi padre. Fue en este lugar donde el Papa Pablo VI me regaló un crucifijo y conocí a Pablo I, después a Juan Pablo II a quien traté bastante. Después regresé y estuve un año en Puebla en el Seminario menor, luego en Tlalpan y de nuevo en Puebla. Actualmente asisto con mucha alegría a Mons. Víctor Sánchez Espinosa”.

    Curada milagrosamente

    La madre Loreto también estuvo muy unida a la pasión de Cristo en la enfermedad, pero la mano de Dios estuvo con ella. “Hace unos 25 años estuve muy enferma, primero me puse mal de la vesícula, luego del esófago; me internaron y estuve un mes en el hospital, me operaron de hernia hiatal y me quitaron un pedazo de intestino. Según dijo el doctor que era cáncer cerca del páncreas, yo tenía mucho dolor y estaba medio sedada, pero oía y veía un poco, y me decían que me encomendara a la madre fundadora Dolores Medina, y oré así: ‘nuestra Madre, tú siempre hiciste la voluntad de Dios, si tú quieres que me componga intercede por mí y si no que se haga la voluntad de Dios”. En ese momento, yo sentí que el dolor fue recorriéndose hasta que se me quitó. El doctor no creía, me fueron dando comida poco a poco hasta que la retuve en el estómago y me compuse; así regresé a la casa y yo siempre dije que nuestra madre fundadora me hizo el milagro, ya no había cáncer. No se podía dar testimonio del milagro hasta que pasaran cinco años. Yo sí veo el milagro por intercesión de nuestra madre fundadora”.

    Consejos

    “Yo aconsejo a los seminaristas que sean fieles y que vivan su Misa. Solo Dios sabe lo sacrificado que es servir a los seminaristas y aunque después, al salir, se olviden de uno, mi consuelo es que sean santos sacerdotes.

    Si alguien quiere ser religiosa, que recurra mucho a hacer oración a Nuestro Señor y a la Santísima Virgen y que sea fuerte y fiel para perseverar”.

    Servicio al señor Arzobispo

    Finalmente, la hermana Loreto nos cuenta su impresión de servir al Arzobispo de Puebla: “Actualmente yo soy muy feliz por prestar este servicio en la Arquidiócesis, atendiendo a Mons. Víctor. Rezo mucho por él y desde que me levanto ofrezco mi día y mis sacrificios: ‘Todo por ti Jesús mío en unión de tu santísima pasión; Jesús, recibe desde ahorita mis primeros pasos, únelo a tu sacrificio Eucarístico que es el mismo del calvario; úneme a tu adoración y alabanza y acción de gracias al Padre. Que todo lo que haga hoy, sea por tus sacerdotes, tú estás en ellos, son representantes tuyos’. Todo lo que hago lo ofrezco a Jesús”.

    In memoriam

    Este día elevamos una oración por el eterno descanso de la Madre Corazón, quien también en esta fecha cumpliría 75 años de consagración religiosa. Descanse en paz.

    16 de septiembre #901, Col. Centro Histórico, C.P. 72000, Puebla, Pue. Tel./Fax.: 222 264 30 00,
    email: prensaarquidiocesis@gmail.com
    Facebook: Arquidiócesis de Puebla   Twitter: @Arqui_Puebla   Instagram: Arquipuebla   Youtube: ArquidiócesisdePuebla

    >