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Ilmo. Sr. Dr. Don Antonio Joaquín Pérez Martínez (1816-1829)

    El Vigésimo Cuarto Obispo de Puebla, y cuarto Prebendado del Venerable Cabildo Angelopolitano que ha ceñido la Mitra Angelopolitana, nació en la Ciudad de Puebla de los Ángeles, el 13 de mayo de 1763.

    Estudió Gramática y Retórica en el Real y Pontificio Colegio de San Luis de su Ciudad natal, a cargo de los P.P. de la “Compañía de Jesús”; Filosofía y Sagrada Teología en el Real y M. I. Colegio de San Ignacio de la misma ciudad, donde vistió, de manera brillante, la Beca y una Real Oposición en Sagrada Teología, cuando esta Casa y la de San Jerónimo se unieron en el «Colegio Carolingio» (edif. del Carolino); fue Catedrático de Filosofía, de Sagrada Escritura y de Moral del Colegio de San Ignacio, del cual fue Vice Rector Encargado; recibió la Borla de Doctor en Sagrada Teología en la «Real y Pontificia Universidad de México».

    Ordenado ya de Sacerdote y siendo residencial de la ciudad de Puebla, ocupó los cargos de Teólogo Consultor, Examinador Sinodal, Secretario de Cámara y Gobierno y de Visita del Ilmo. Sr. Biempica y Sotomayor; habiendo servido también los Curatos de San Sebastián y del Sagrario, en la ciudad de Puebla; igualmente, fue Calificador y Comisario del Santo Oficio, con todos los encargos anexos a la Comisaría de la “Santa Cruzada” en el Obispado de Puebla.

    Siendo Cura Propio del Sagrario de la ciudad de Puebla, ingresó en el Venerable Cabildo Angelopolitano el 31 de diciembre de 1798, como Canónigo Sub Diácono; el 5 de julio de 1800, tomó posesión de la Canonjía Diaconal y el 10 de ese mismo mes fue nombrado Canónigo Magistral Interino, finalmente, el 19 de julio de 1803, tomó posesión de la mencionada Canonjía Magistral, como Propio.

    Habiendo sido nombrado, el 24 de agosto de 1801 «Comisario» de la Obra material del Ciprés y del Tabernáculo de la S. Iglesia Catedral y que desempeñó con laudable y eficiente entusiasmo, tuvo que renunciar a dicho cargo en el mes de julio de 1810, en que el H. Ayuntamiento de la ciudad de Puebla, con aprobación del Ilmo. Sr. González del Campillo, (su inmediato é ilustre Predecesor en la Sede Episcopal Angelopolitana), y del Venerable Cabildo, lo nombró Diputado de la Provincia de Puebla a las Cortes Generales de España.

    Siendo Canónigo Magistral de la S. Iglesia Catedral de Puebla y estando en España desempeñando la misión de Diputado de la Provincia de Puebla en las Cortes Generales de España, mediante una Comunicación, fechada en Madrid, el 15 de febrero de 1815, notificó al Venerable Cabildo su promoción a la Sede Episcopal de Puebla, el 30 de abril del año anterior de 1814, habiendo sido ya expedidas sus Bulas respectivas, firmadas por S. S. PIO VII, (1800-1823), con fecha: 19 de diciembre de 1814.

    Fue solemnemente Consagrado, el 5 de marzo de 1815, en la Iglesia de las Señoras Comendadoras de Calatrava, en la ciudad de Madrid, por el Obispo de Calahorra, Don Atanasio Puyal y Poveda.

    El 4 de marzo de 1816 tomó posesión del Obispado, por poder otorgado al entonces Sr. Canónigo Tesorero del Venerable Cabildo Angelopolitano, que luego fuese Obispo Electo Titular de Nueva Antioquia. (más tarde: Obispo Residencial de la Diócesis de Linares, actual Arquidiócesis de Monterrey y luego de Antequera, Oax.): Dr. D. José Ignacio de Arancibia y Hormaegui.

    Pocos, aunque importantes, fueron los sucesos acaecidos durante el gobierno de este esclarecido Prelado Angelopolitano, entre los que conviene consignar los siguientes:

    El 6 de diciembre de 1819, con singular esplendor y en inolvidable Ceremonia, bendijo el majestuoso Ciprés y el artístico Tabernáculo y consagró los 4 Altares del mencionado Ciprés de la S. Iglesia Catedral de Puebla, Obra iniciada por el Ilmo. Sr. Biempica y Sotomayor y felizmente concluida, después de 22 años de trabajo, de esfuerzos y de vicisitudes, por este insigne Prelado; Obra imperecedera del esclarecido Arquitecto Valencianos Don Manuel de Tolsá y uno de los Monumentos artísticos religiosos más célebres y admirados en nuestra Patria.

    A ruegos de este Prelado, el Rey de España Femado VII, firmó en Madrid, el 13 de junio 1821, una Cédula de Real concediendo a las dignidades y canónigos de la de S. Iglesia Catedral de Puebla, el trato de “Señoría” de palabra y por escrito.

    Habiendo concluido felizmente la accidentada y gloriosa «Guerra de la Independencia de nuestra Patria, este Venerable Prelado y su Venerable Cabildo, el 8 de agosto de 1821, prestaron solemnemente el Juramento de Independencia, en el Palacio Episcopal de la ciudad de Puebla, ante Primer Jefe del Ejército Mexicano de las Tres Garantías, el entonces Coronel Don Agustín de Iturbide y Aramburu.

    El 14 de septiembre de ese mismo año de 1821, el prelado salió para la ciudad de México a desempeñar el Cargo de Vocal de la Junta de Gobierno y en octubre del siguiente año de 1822, fue nombrado Miembro de la Regencia del efímero Imperio Mexicano de Don Agustín de Iturbide, quien, meses antes en, julio de 1822, en premio a sus relevantes méritos y laudables servicios prestados a la Patria, lo nombró Capellán Mayor del Emperador y Prelado «Gran Cruz» de primera «Orden Imperial de Guadalupe”.

    El 14 de mayo de 1824, verificándose, después de solemnes «Honras Fúnebres”, presididas por su Ilustrísima, la traslación é inhumación de los restos mortales de los Ilmos. Sres. Obispos de Puebla, sepultados en el antiguo «Panteón de Obispos» en la S. I. Catedral Angelopolitana, a la llamada: «Cripta Obispos”, situada bajo el Ciprés de la misma.

    Habiéndose establecido, mediante el Acta Constitutivo del 31 de enero de 1824, y por la Constitución del 4 de octubre de ese mismo año, la Primera República Federal de los Estados Unidos Mexicanos, después de la abdicación de Don Agustín de Iturbide, Emperador del efímero Primer Imperio Mexicano, el 19 de marzo de 1823, Su Ilustrísima, el 17 de octubre de 1824, prestó el Juramento de fidelidad a la Constitución Política de le República Federal de los Estados Unidos Mexicanos, ante los Sres. Capitulares.

    En febrero de 1825, Su Ilustrísima examinó y aprobó el «Diseño» de la Artística Perspectiva del Monumento del Jueves Santo, de la S. Iglesia Catedral, Obra del Maestro: Don Joaquín Ordoñez.

    El 18 de diciembre de 1825, este Prelado recibió de los Miembros de su Venerable Cabildo, el Juramento de fidelidad a la Constitución Política del Estado de Puebla, en cumplimiento con lo dispuesto por el H. Congreso del Estado, en su Decreto del 5 de diciembre de ese mismo año.

    En marzo de 1829, este Prelado, no obstante, sus atentas y comedidas gestiones ante el H. Congreso del Estado y ante la Presidencia de la República, sufrió la pena de ver expulsados del estado y de la república a todos los sacerdotes españoles, incluyendo a 2 miembros de su Venerable Cabildo, en cumplimiento de la Ley expedida el día 20 del citado mes de marzo.

    Después de un glorioso y fecundo episcopado, que comprende 13 años, 1 mes y 22 días, durante el cual se desarrollaron importantes y transcendentales Acontecimientos nacionales, entre los que se destacan la «Consumación de la Independencia” de nuestra Patria y el establecimiento de la Primera República Federal de los Estados Unidos Mexicanos, este preclaro Obispo Poblano, lleno de méritos, falleció el 26 de abril de 1829, en su Palacio Episcopal de la ciudad de Puebla.

    En el año de 1831 la Universidad de México, queriendo perpetuar su memoria, con licencia del Venerable Cabildo de Puebla, colocó en una de sus Aulas, el Retrato de este insigne Prelado, uno de sus más esclarecidos Alumnos.

    Sus restos mortales descansan en la «Cripta de Obispos”, bajo el suntuoso Ciprés de la S. Iglesia Catedral de Puebla.

    Elogio: «Patritius, Elocuens, Constructor» («Noble, Elocuente, Constructor»).