RECIBEN DEL PAPA EL PALIO TRES ARZOBISPOS MEXICANOS

CEM newLa tarea de los arzobispos: confirmar en la fe, en el amor y en la unidad

El sábado 29 de junio de 2013, durante la Santa Misa celebrada en la Basílica de San Pedro, en ocasión de la solemnidad de los santos apóstoles Pedro y Pablo, el Santo Padre Francisco impuso el palio a 35 arzobispos, entre ellos tres mexicanos: S.E. Mons. Rogelio Cabrera López, Arzobispo de Monterrey; S.E. Mons. Alfonso Cortés Contreras, Arzobispo de León; y S.E. Mons. Fabio Martínez Castilla, Arzobispo de Tuxtla Gutiérrez.

Además de un nutrido grupo de fieles y sacerdotes provenientes de México, participaron en esta importante celebración, S.E. Mons. Faustino Armendáriz Jiménez, Obispo de Querétaro; S.E. Mons. Jorge Alberto Cavazos Arizpe, Obispo Auxiliar de Monterrey; S.E. Mons. José Luis Mendoza Corzo, Obispo Auxiliar de Tuxtla Gutiérrez; y S.E. Mons. Eugenio Lira Rugarcía, Obispo Auxiliar de Puebla y Secretario General de la Conferencia del Episcopado Mexicano. En las vísperas de esta celebración, los arzobispos y obispos concelebraron la Santa Misa en el Colegio Mexicano de Roma, donde luego se les ofreció una cena, invitados por el Rector de dicha institución, el P. Armando Flores Navarro.

Durante la homilía, el Papa destacó que la presencia de obispos de todo el mundo permite revivir el acontecimiento de Pentecostés: “hoy, como entonces –dijo–, la fe de la Iglesia habla en todas las lenguas y quiere unir a los pueblos en una sola familia”. Señaló que el Obispo de Roma está llamado ante todo a confirmar en la fe, en el amor y en la unidad.

“El papel, el servicio eclesial de Pedro tiene su fundamento en la confesión de fe en Jesús, el Hijo de Dios vivo” (cfr. Mt, 16,16). Y evocando el testimonio de san Pablo, exclamó: “El Obispo de Roma está llamado a vivir y a confirmar en este amor a Jesús y a todos sin distinción, límites o barreras. Y no sólo el Obispo de Roma: todos ustedes, nuevos arzobispos y obispos, tienen la misma tarea: dejarse consumir por el Evangelio, hacerse todo para todos, salir de sí para servir al santo pueblo fiel de Dios”.

El Papa Francisco afirmó que la variedad en la Iglesia, que es una gran riqueza, se funde siempre en la armonía de la unidad, como un gran mosaico en el que las piezas se juntan para formar el único gran diseño de Dios. Y concluyó: “Confesar al Señor dejándose instruir por Dios; consumarse por amor de Cristo y de su evangelio; ser servidores de la unidad, estas son las consignas que los santos apóstoles Pedro y Pablo confían a cada uno de nosotros, para que sean vividas por todo cristiano. Que la santa Madre de Dios nos guíe y acompañe siempre con su intercesión: Reina de los apóstoles, reza por nosotros. Amén”.

Al término de la Santa Misa, los arzobispos y obispos se reunieron con el Embajador de México ante la Santa Sede, Dr. Mariano Palacios Alcocer y su distinguida esposa, la Sra. Ana María González.

 

+Eugenio Andrés Lira Rugarcía
Obispo Auxiliar de México
Secretario General de la CEM