EVANGELII GAUDIUM

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En esta su primera Exhortación Apostólica, el Papa Francisco, fundamentándose en la Palabra de Dios y considerando el magisterio pontificio y de los episcopados del mundo –particularmente el documento Aparecida–, así como la XIII Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos sobre el tema La nueva evangelización para la transmisión de la fe cristiana, nos muestra la continuidad de la fe y nos invita a ser audaces discípulos misioneros de Cristo, compartiendo a todos el gozo del Evangelio. 

Introducción

“La alegría del Evangelio llena el corazón y la vida entera de los que se encuentran con Jesús. Quienes se dejan salvar por Él son liberados del pecado, de la tristeza, del vacío interior, del aislamiento. Con Jesucristo siempre nace y renace la alegría” (n. 1). “El gran riesgo del mundo actual, con su múltiple y abrumadora oferta de consumo, es una tristeza individualista que brota del corazón cómodo y avaro, de la búsqueda enfermiza de placeres superficiales, de la conciencia aislada… Ésa no es la opción de una vida digna y plena, ése no es el deseo de Dios para nosotros” (n. 2). Ante esta triste realidad, “pido a cada cristiano que renueve su encuentro personal con Jesucristo” (n. 3).

“El Evangelio, donde deslumbra gloriosa la Cruz de Cristo, invita insistentemente a la alegría” (cfr. Lc 1,28; 1,41; 1,47; Jn 3,29; Lc 10,21; Jn 15,11). Quien “ha acogido ese amor que le devuelve el sentido de la vida, ¿cómo puede contener el deseo de comunicarlo a otros? (9) “Cuando la Iglesia convoca a la tarea evangelizadora, no hace más que indicar a los cristianos el verdadero dinamismo de la realización personal… un evangelizador no debería tener cara de funeral (n. 5) Cristo «ha traído consigo toda novedad» (san Irineo, Adversus haereses, IV, c. 34, n. 1). “Él siempre puede, con su novedad, renovar nuestra vida y nuestra comunidad” (n. 6).

“La evangelización convoca a todos y se realiza fundamentalmente en tres ámbitos: la pastoral ordinaria, destinada a encender los corazones de los fieles que regularmente frecuentan la comunidad y a los que conservan una fe católica, aunque no participen frecuentemente del culto; el ámbito de « las personas bautizadas que no viven las exigencias del Bautismo »; y quienes no conocen a Jesucristo o siempre lo han rechazado (n. 12). Todos tienen el derecho de recibir el Evangelio. “Los Obispos latinoamericanos afirmaron que ya « no podemos quedarnos tranquilos en espera pasiva en nuestros templos »y que hace falta pasar « de una pastoral de mera conservación a una pastoral decididamente misionera » (Aparecida, 548)

Con una actitud descentralizadora (16), el Papa, sin pretender remplazar a los episcopados locales en el discernimiento de las problemáticas que se plantean en sus territorios, ofrece orientaciones que puedan impulsar en toda la Iglesia una nueva etapa evangelizadora, llena de fervor y dinamismo (17):

a) La reforma de la Iglesia en salida misionera.

b) Las tentaciones de los agentes pastorales.

c) La Iglesia entendida como la totalidad del Pueblo de Dios que evangeliza.

d) La homilía y su preparación.

e) La inclusión social de los pobres.

f) La paz y el diálogo social.

g) Las motivaciones espirituales para la tarea misionera.