Homília may. 26 / 2013, La Santísima Trinidad

EscudoVictor

HOMILÍA DE S.E. MONS. VÍCTOR SÁNCHEZ ESPINOSA
ARZOBISPO DE PUEBLA
CON OCASIÓN DE LA SANTÍSIMA TRINIDAD
26 DE MAYO DE 2013

 

Hoy la iglesia queridos hermanos celebra la fiesta de la Santísima Trinidad, a lo largode todo el año litúrgico celebramos al padre, celebramos al hijo en sus distintos misterios desde su nacimiento hasta su pasión, muerte, resurrección, ascensión gloriosa a los cielos y celebramos al Espíritu Santo. Hace ocho días celebrábamos precisamentela fiesta tan hermosa del Espíritu Santo y hoy ocho días después celebramos todo el misterio unido; Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo y un solo Dios Verdadero como lo aprendimos en el catecismo y por eso hemos cantado en la liturgia: gloria al padre, gloria al hijo, gloria al Espíritu Santo. Santo, Santo, Santo es el señor Dios de los ejércitos. Es la fiesta que la iglesia celebra en este domingo.

Por eso en la primera lectura del libro de los proverbios el autor sagrado nos describe como la sabiduría personifica la huella de Dios en el universo, ¨la sabiduría es un don de Dios para que el hombre alcance la felicidad¨, el señor hizo a los hombres conforme a su propia imagen pero la sabiduría la gracia, la santidad, la perfección son cualidades de Dios, solo Dios es Santo, solo Dios es perfecto, solo Dios es sabio y nosotros participamos de esa sabiduría y de esa santidad y de esa gracia de Dios.

Dios personifica la sabiduría, la huella de Dios decía esta en el universo atreves de la sabiduría divina y se nos da como un Don de Dios para que nosotros alcancemos la felicidad. Esto dice la sabiduría de Dios; el señor me poseía desde el principio antes que sus obras más antiguas quede establecida desde la eternidad, desde el principio, antes de que la tierra existiera, antes de que existieran los abismos y antes de que brotaran los manantiales de las aguas fui concebida. Esto es toda una descripción de la sabiduría y de la gracia de Dios.

En la segunda Lectura el apóstol San Pablo, pide a la comunidad que valore la riqueza recibida atreves de Cristo la salvación y nos exhorta a vivir en paz con Dios, por eso pidamos a Dios por Cristo, mediante el amor que nos ha sido infundido por el Espíritu Santo. Y es una recomendación que nos hace San Pablo ahora como se las hizo a los cristianos de Roma, ya que hemos sido justificados por la fe mantengámonos en paz con Dios por mediación de nuestro señor Jesucristo. La justificación las salvaciones por la fe en Jesucristo. Por el hemos obtenido con la fe, la entrada al mundo de la gracia en el cual nos encontramos; por el podemos gloriarnos de tener la esperanza de participar en la gloria de Dios más aun dice el apóstol nos gloriamos hasta de los sufrimientos pues sabemos que el sufrimiento engendra la paciencia, la paciencia engendra la virtud, la virtud engendra la esperanza y la esperanza no defrauda porque Dios ha infundido su amor en nuestros corazones por medio del Espíritu Santo que él nos ha dado.

El apóstol pide a la comunidad de Roma y ahora a nosotros que valoremos la riqueza recibida de Cristo que es la salvación y la tercera lectura que escuchamos: El evangelio de hoy Jesús promete a los discípulos la venida del Espíritu Santo que los hará comprender la misión que él les confía, el les comunica esta misión. La misión que el padre le había encomendado a él. El plan de salvación es el padre lo realiza el hijo y después lo continúan sus discípulos, lo contigua la iglesia ¨todo lo que tiene el padre es mío¨ les dice Cristo a sus discípulos, el espíritu recibirá de mi lo que les vaya comunicando a ustedes, por eso les dice Jesús aun tengo muchas cosas que decirles, pero todavía no las pueden comprender pero cuando venga el espíritu de la verdad él los ira guiando hasta la verdad plena, porque no hablara por su cuenta sino que dirá lo que haya oído y les anunciara las cosas que van a suceder. El me glorificara porque primero recibirá de mi lo que les vaya comunicando y todo lo que tiene el padre es mío. Por eso he dicho que tomara de lo mío y se los comunicara a ustedes por eso se habla de que Dios trinidad es Dios comunidad por eso el evangelio de este Domingo forma parte de los discursos de despedida de Jesús, el sabe que tiene los Díaz contados.

El poder político y religioso se ha confabulado para darle muerte; que vienen días difíciles y de prueba por eso ve la necesidad de participarles a sus discípulos lo que tiene en su corazón, aquello que el Padre le ha comunicado. Aun tengo muchas cosas que decirles pero todavía no las pueden comprender, Jesús pues los instruye con paciencia y les habla del espíritu que será su maestro y guía, cuando venga el espíritu de la verdad él los irá guiando hasta la verdad plena.

Así vemos queridos hermanos que Jesús llega a comunicarles el misterio de su vida y la relación que tiene con Dios su padre y la acción del espíritu santo; el viene del padre y el les envía al Espíritu Santo, el me glorificara porque primero recibirá de mi lo que les vaya comunicando y todo lo que tiene mi padre es mío por eso decía que el misterio trinitario es a la vez comunidad Dios, comunidad Dios Padre, Dios hijo, Dios Espíritu Santo, un solo Dios Verdadero.

La palabra Trinidad de suyo no se encuentra en la sagrada escritura, pero desde los primeros siglos de la vida de la iglesia, es la palabra que ha ayudado a entender este misterio del Dios comunidad, del Dios que es padre, del Dios que es hijo, del Dios que es Espíritu Santo. Tres personas divinas que se aman de tal manera y están tan inter penetrados entre sí que están siempre unidas y son un solo Dios el Dios uno y trino; por eso he dicho que tomara de lo mío y se lo comunicara a ustedes. Dice Jesús al final del pasaje del evangelio que hemos escuchado.

La comunicación de la Santísima Trinidad es comunicación entre las divinas personas, pero también comunicación hacia los demás, hacia nosotros y a la vez una invitación a todos los hombres y mujeres a entrar en la dinámica de la comunicación entre nosotros y de nosotros con las tres personas divinas, siempre vamos al padre por Jesucristo nuestro señor en el Espíritu Santo.

Celebremos pues con alegría esta fiesta de la Santísima Trinidad y no olvidemos todo lo que hay de fondo cada vez que decimos: gloria al Padre, gloria al Hijo, gloria al Espíritu Santo.

Este canto que hoy hemos cantado nos haga reflexionar en este misterio que hoy la iglesia celebra. Santo Santo Santo es el señor Dios de los ejércitos, es el señor Dios del universo. Gloria al Padre, gloria al hijo, gloria al espíritu santo. Este canto se une al canto de los coros celestiales que también cantan eternamente en el cielo gloria al Padre, gloria al Hijo, gloria al espíritu santo.

Que el señor nos conceda al profesar nuestra fe verdadera en la Santísima Trinidad que nos conceda reconocer la gloria de la eterna trinidad y que adoremos la unidad de su majestad omnipotente, así se lo pedimos al señor en nuestra santa misa Dominical y esta fiesta la de la Santísima Trinidad, viene también la del Corpus el cuerpo y la sangre de Cristo; a pasado en los días anteriores la fiesta de Cristo sumo y eterno sacerdote. Son fiestas que ya están dentro del tiempo que la liturgia de la iglesia conoce como tiempo ordinario, porque las grandes fiestas de la pascua terminaron el domingo pasado con la fiesta de pentecostés, con la fiesta del Espíritu Santo. Pero en este ritmo ordinario de celebración de los misterios de Cristo, todavía celebramos estos misterios hermosos de nuestra fe y que profesamos cuando rezamos el credo.