Homilía jun. 02 / 2013

 

HOMILÍA DE S.E. MONS. VÍCTOR SÁNCHEZ ESPINOSA
ARZOBISPO DE PUEBLA
PRONUNCIADA EN LA MISA DOMINICAL EN CATEDRAL 
2 DE JUNIO DE 2013

 

 EscudoVictorUn breve pensamiento de reflexión queridos hermanos, a la luz de la palabra de Dios que acabamos de celebrar.

La primera lectura; nos narra como el rey Salomón al dedicar el templo, el hermoso templo que construyo el templo de Jerusalén hace una oración manifiesta que es un lugar abierto para todos en donde Dios escucha y responde a las peticiones de quienes van como orantes a ese templo y dice así:

Salomon elevo a Dios esta plegaria; los extranjeros ósea los que no pertenecen al pueblo de las Promesas de la alianza, oirán hablar de su gran nombre de la fuerza de tu mano y de tu brazo protector cuando uno de ellos atraído por la fama de tu nombre venga de un país distante para orar, ¡escúchalo Señor!, escualo desde el cielo que es tu morada y concédele todo lo que no entendía y así te conocerán y temerán todos los pueblos de la tierra mismo que tu pueblo Israel y todos sabrán que este templo que he construido está dedicado a tu nombre y por eso Jerusalén será la meta de todo mundo, de las tres grandes religiones del mundo Jerusalén será la meta y el templo de Jerusalén también será la meta de peregrinación.

Por eso cuando nosotros dedicamos un espacio físico a la oración, a la celebración, al culto; lo consagramos a Dios, lo dedicamos a Dios, lo mismo que un altar y lo ungimos con crisma perfumado de la salvación, le ungimos sus columnas, le ungimos el altar porque el espacio se va a dedicar a la oración, al culto al Señor; porque el altar se va a dedicar a la celebración de los sagrados misterios.

Es de las celebraciones litúrgicas más hermosas, la dedicación de un templo, la consagración de un altar porque repito no se destinan como espacios de usos múltiples se desinan como espacios para el señor o espacios celebrativos o espacios para la oración, para la meditación, para el culto por eso esta oración de dedicación del templo de Jerusalén de Salomón es bellísima; Salomón manifiesta que el templo es un lugar abierto para todos. Dios escucha y responde a las peticiones de sus fieles del templo.

La segunda Lectura: La Carta del apóstol San Pablo a los Gálatas; el apóstol se molesta con los Gálatas, con la comunidad de Galacia porque después de recibir el evangelio buscaba la salvación fuera de Cristo en acciones humanas que no la garantizaban y para el apóstol la centralidad es Cristo; el apóstol llegara a decir ¨ mi vivir es Cristo¨, todo es basura con tal de ganar a Cristo, ya no me importa nada, todo lo considero basura con tal de ganar a Cristo.

Ya no soy quien vive en mí sino es Cristo quien vive en mí. Son expresiones del apóstol, por eso se molesta se enfada con los Cristianos de la comunidad de Galacia; porque después de que les han predicado a Cristo ellos buscan en acciones humanas la salvación y dice: me extraña mucho que tan fácilmente hayan abandonado ustedes a Dios Padre quien los llamo a vivir en la gracia de Cristo y que sigan otro evangelio. No es que exista otro evangelio lo que pasa es que hay algunos que los perturban a ustedes tratando de cambiar el evangelio de Cristo. Pero sépanlo bien, si alguien yo mismo (dice el apóstol) o un ángel enviado del cielo les predicara un evangelio distinto del evangelio de Cristo que sea maldito.

Hoy el papa Francisco nos insiste mucho que el centro de nuestra vida es Cristo, de todo mundo; de la iglesia, del cristiano, de los sacerdotes, de las comunidades. Como dice el apóstol San Pablo, nuestro vivir tiene que ser Cristo pues es el centro de la vida del creyente.

En la tercera lectura; ¨el evangelio¨: En el evangelio de San Lucas, el evangelista se fija en las actitudes de generosidad y de amistad de un centurión pagano así como en su fe y humildad que manifiesta su cercanía con Jesús; es una curación, es un milagro y la fe humilde sincera de aquel funcionario, oficial del ejército Romano resalta en el evangelio.

Se nos narra la curación del ciervo de un centurión Romano. Un centurión es un oficial del ejército Romano que manda sobre cien hombres. Como sabemos en tiempos de Jesús los Romanos dominaban toda Palestina, todo el mediterráneo hasta Palestina y no tenían buena fama entre la población pero el caso de este oficial del ejército Romano es distinto. Es descrito como un hombre humilde que no se atreve a presentarse personalmente a Jesús para pedir un milagro para su siervo, pero también que es generoso pues construyo una sinagoga para los judíos y además tiene buenas relaciones con las autoridades del pueblo y procura la salud y el bienestar de sus subalternos por eso nos narra del evangelio de San Lucas:

Señor no te molestes, yo no soy digno de que tu entres en mi casa por eso ni siquiera me atreví a ir personalmente a verte, basta con que digas una sola palabra y mi criado quedara sano porque yo aunque soy un subalterno tengo soldados bajo mis órdenes y le digo a uno ve y va, a otro ve y viene y a mi criado has esto y lo hace. Al oír esto Jesús quedo lleno de admiración por la fe de aquel oficial Romano y volviéndose hacia la gente que lo seguía dijo: Yo les aseguro que en todo Israel no he hallado una fe tan grande como la de este hombre, los enviados regresaron a la casa y encontraron al criado perfectamente sano.

Del ciervo del centurión, solo sabemos que estaba muy enfermo, a punto de morir y el oficial Romano que había oído de Jesús cree que puede curarlo. El solo ha escuchado hablar de Jesús, el solo ha escuchado de sus milagros, de sus parábolas y por eso manda a algunos de los ancianos de los judíos a suplicarle que cure a su criado y Jesús acepta pero cuando ya está cercano a la casa el mismo centurión manda una embajada y le dice: señor no soy digno de que entres en mi casa por eso no me he atrevido a presentarme personalmente ante ti pero basta una palabra tuya para que mi criado quede sano.                                                               Un mensaje respetuoso pero a la vez lleno de fe. El reconoce que como oficial tiene autoridad, pero autoridad como la de Jesús que puede curar, expulsar demonios, dar la vida; nade. Esta tan convencido de que Jesús puede curar a su siervo que sabe que basta una palabra, la palabra libradora de Jesús para que venga la salvación y al final del relato del evangelio sabemos que el criado quedo sano y que Jesús quedo lleno de admiración por la fe de aquel oficial Romano, por eso dirigiéndose a la gente que lo seguía les dice que ni en Israel he encontrado una fe tan grande como la de este hombre, pues como este hombre, como el samaritano es ejemplo de lo que significa la caridad cristiana y el servicio al prójimo. Este centurión Romano es referente de lo que significa tener una fe humilde y sincera en Jesús y en su palabra.

Pues este es el testimonio que hoy encontramos de estas figuras que se nos presentan en el evangelio, este es el ejemplo que tenemos que seguir una fe total en Jesús como nuestro salvador, como nuestro Señor. El es el Señor de la Historia.