Mensaje con motivo de la Santísima Trinidad

EscudoVictorMENSAJE DE MONS. VÍCTOR SÁNCHEZ ESPINOSA,
ARZOBISPO DE PUEBLA

LA SANTÍSIMA TRINIDAD
VIERNES 31 DE MAYO

El próximo domingo celebramos la Solemnidad de la Santísima Trinidad. La Trinidad es el término empleado para significar la doctrina central de la religión Cristiana: la verdad que en la unidad del Altísimo, hay Tres Personas, el Padre, el Hijo, y el Espíritu Santo, estas Tres Personas siendo verdaderamente distintas una de la otra. De este modo, en palabras del Credo Atanasio: "El Padre es Dios, el Hijo es Dios, y el Espíritu Santo es Dios, y, sin embargo, no hay tres Dioses sino uno solo".

La verdad revelada de la Santa Trinidad ha estado desde los orígenes en la raíz de la fe viva de la Iglesia, principalmente en el acto del bautismo. Encuentra su expresión en la regla de la fe bautismal, formulada en la predicación, la catequesis y la oración de la Iglesia. Estas formulaciones se encuentran ya en los escritos apostólicos, como este saludo recogido en la liturgia eucarística: "La gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios Padre y la comunión del Espíritu Santo sean con todos vosotros".

El Papa Benedicto XVI cuando habla de la Santísima Trinidad nos dice que el mundo proviene del amor, tiende al amor y se mueve impulsado por el amor”.

“Dios es amor, ‘no en la unidad de una sola persona sino en la Trinidad de una sola sustancia’: es Creador y Padre misericordioso; es Hijo Unigénito, eterna Sabiduría encarnada, muerto y resucitado por nosotros; es finalmente Espíritu Santo, que todo mueve, cosmos e historia, hacia la plena recapitulación final”.

Asimismo, resaltó que “las tres Personas son un solo Dios porque el Padre es amor, el Hijo es amor, el Espíritu es amor”, y que “es todo y solo amor, amor purísimo, infinito y eterno”. Y nos dice que la creación cual manifestación de la Trinidad divina, en cuanto que “todo el ser, hasta sus últimas partículas, es ser en relación, y así hace ver al Dios-relación. Todo proviene del amor, tiende al amor y se mueve impulsado por el amor”.

“La prueba más grande que somos hechos a imagen de la Trinidad es esta: solo el amor nos hace felices, porque vivimos en relación, y vivimos para amar y para ser amados”, por ello todos nuestros pensamientos y acciones deben estar dirigidos al amor y al servicio del prójimo.

Que Dios les bendiga y bendiga a sus familias.