Mensaje de Mons. Víctor Sánchez Espinosa con ocasión de nombramiento de Dos Obispos Auxiliares

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MENSAJE DE S. E. MONS. VÍCTOR SÁNCHEZ ESPINOSA
ARZOBISPO DE PUEBLA
CON OCASIÓN DEL NOMBRAMIENTO DE SUS DOS OBISPOS AUXILIARES

Queridos sacerdotes, diáconos, hermanas y hermanos consagrados, seminaristas y fieles laicos:

Agradecido con Dios nuestro Señor, les comunico con alegría que el Santo Padre Benedicto XVI, atendiendo bondadosamente a la solicitud que le dirigí hace unos meses, ha nombrado obispos auxiliares de nuestra amada Arquidiócesis de Puebla al Reverendo Padre Dagoberto SOSA ARRIAGA y al Reverendo Padre Eugenio LIRA RUGARCÍA.

Desde que tuve oportunidad de presentarme a ustedes como Arzobispo electo de Puebla en la peregrinación de la Arquidiócesis a la Basílica de Nuestra Señora de Guadalupe el 12 de febrero de 2009, manifesté mi intención de solicitar al Papa la ayuda de algunos obispos auxiliares, con el deseo de que esta Iglesia particular fuera mejor servida.

Ahora, luego del cuidadoso y amplio proceso de investigación llevado a cabo por la Nunciatura Apostólica, en el que fueron consultados numerosos sacerdotes, religiosas y laicos, Dios nuestro Señor, por medio del Santo Padre, nos concede esta gracia, en el marco del Año Jubilar Palafoxiano.

No puedo describir con palabras la emoción que me embarga como Pastor de esta porción del Pueblo de Dios, y la esperanza que tengo en que la designación de ambos señores obispos fortalecerá la misión permanente que como Iglesia arquidiocesana hemos asumido. Por eso, con el salmista exclamo: “Cantaré eternamente las misericordias del Señor” (Sal 88).

A Mons. Dagoberto Sosa y a Mons. Eugenio Lira, obispos electos, al tiempo que les expreso mi sincera felicitación, les ofrezco la seguridad de mis oraciones, y les recuerdo aquello que decía nuestro próximo beato, el Venerable Obispo Juan de Palafox: “¿Qué otra cosa son los prelados sino maestros públicos de la perfección cristiana?” (Direcciones Pastorales, p. 6).

El Concilio Vaticano II nos recordaba que “los Obispos han sucedido, por institución divina, a los Apóstoles como Pastores de la Iglesia, de modo que quien los escucha, escucha a Cristo, y quien los desprecia, desprecia a Cristo y a quien le envió” (Const. Lumen gentium, n. 20). Por eso, al tiempo que invito a todos a seguir adelante como verdaderos discípulos y misioneros de Jesús, les pido elevar súplicas para que el Señor asista a los nuevos señores obispos, a fin de que ejerzan su ministerio teniendo presente aquello que decía san Gregorio Magno: “el gobierno de las almas… es el arte de las artes” (Regula pastoralis, 1).

Rogando a Santa María de Guadalupe, a san José María de Yermo, a san Rafael Guízar, Patrono de los Obispos de México, y al Venerable Palafox que intercedan por los nuevos Obispos y por todos nosotros, suplico al Señor les bendiga en abundancia. 

 

Puebla, Pue., a 24 de febrero de 2011, Año Jubilar Palafoxiano.

 

+VÍCTOR SÁNCHEZ ESPINOSA
Arzobispo de Puebla