Mensaje del Arzobispo con ocasión del Nombramiento de sus dos nuevos Obispos Auxiliares

EscudoVictorMENSAJE DE S.E. MONS. VICTOR SANCHEZ ESPINOSA
ARZOBISPO DE PUEBLA
EN OCASIÓN DEL NOMBRAMIENTO DE SUS DOS NUEVOS OBISPOS AUXILIARES

Puebla, Pue.a a 6 de diciembre de 2013

Queridos sacerdotes, diáconos, personas consagradas, seminaristas y fieles laicos:

Como ustedes recordarán, el 24 de febrero de 2011, Dios concedió a nuestra Arquidiócesis de Puebla la gracia de dos obispos auxiliares: S.E. Mons. Dagoberto Sosa Arriaga y S.E. Mons. Eugenio Lira Rugarcía.

Luego de un fructífero servicio pastoral, que agradezco sinceramente, Mons. Dagoberto Sosa fue designado Obispos de Tlapa. Por su parte, Mons. Eugenio Lira fue elegido Secretario General del Episcopado Mexicano, razón por la cual, aun siendo Obispo Auxiliar de Puebla, tiene que dedicar la mayor parte de su tiempo a esta responsabilidad confiada por los obispos de la República Mexicana.

Ante esta situación, y teniendo en cuenta las necesidades pastorales de nuestra Iglesia diocesana, consideré oportuno solicitar al Santo Padre Francisco la gracia de nuevos pastores que me ayudaran en el servicio episcopal, a lo que hoy ha respondido bondadosamente nombrando obispos auxiliares al Reverendo Padre Tomás López Durán y al Reverendo Padre Rutilo Felipe Pozos Lorenzini.

Agradezco a Dios nuestro Señor y al Papa este don. Y a los señores obispos electos, al tiempo que les felicito, les recuerdo que, como ha dicho el Obispos de Roma, “el episcopado es el nombre de un servicio, no de un honor” (Homilía, 15 de noviembre de 2013). Jesús, que no vino a ser servido sino a servir (cfr. Mc. 10, 45), nos enseña que el buen pastor “da su vida por las ovejas” (Jn 10, 11). “Pedro es pastor, y los demás Apóstoles son pastores –escribió san Agustín- y todos los buenos obispos son pastores” (in Joanem tract 46 et 47). Pastores que, como decía el beato Juan de Palafox y Mendoza, han de ser “maestros públicos de la perfección cristiana” (Direcciones Pastorales, p. 6).

Monseñor Tomás y Monseñor Felipe, Mons. Eugenio y yo les damos la más cordial bienvenida al colegio episcopal, invitándoles a ser padres y hermanos respecto a todos aquellos que Dios les confía: los presbíteros y los diáconos, la vida consagrada, los laicos y especialmente, los indefensos y cuantos necesitan ayuda. Procuren exhortar a los fieles, con la palabra y el ejemplo, a ser discípulos y misioneros de Cristo.

A todos los miembros de esta Iglesia que peregrina en Puebla, les pido que reciban con amor a los nuevos señores obispos, conscientes de que son sucesores de los Apóstoles, por lo que “quien los escucha, escucha a Cristo” (Lumen Gentium, n. 20).

Que Santa María de Guadalupe, san José María de Yermo y Parres, san Rafael Guízar, Patrono de los obispos de México, y el beato Juan de Palafox y Mendoza intercedan ante el Señor por los nuevos obispos y por todos nosotros, para que Puebla, recibiendo las gracias que la misericordia divina nos concede, siga adelante en la misión permanente.

+ VÍCTOR SÁNCHEZ ESPINOSA
Arzobispo de Puebla