A la asociación de mujeres periodistas y escritoras

EscudoVictor PALABRAS DE MONS. VÍCTOR SÁNCHEZ ESPINOSA,
ARZOBISPO DE PUEBLA
PARA LA ASOCIACIÓN DE MUJERES PERIODISTAS Y ESCRITORAS DE PUEBLA
CON MOTIVO DE SU XV ANIVERSARIO Y DE LA NAVIDAD 2011
22 de diciembre de 2011

 

MTRA. HILDA LUISA VALDEMAR
PRESIDENTA DE LA FAPERMEX

LIC. COCA CASTILO
PRESIDENTA DE LA AMPEP

LIC. OLIVIA LOPEZ PESCADOR
SECRETARIA GENERAL 

LIC. BLANCA LILIA IBARRA
PRESIDENTA FUNDADORA 

LIC. J.LETICIA GARCIA POLO
VICE PRESIDENTA DE RELACIONES INTERINSTITUCIONALES

AMIGAS PERIODISTAS Y ESCRITORAS:
Es para mí motivo de gran alegría encontrarme con todas y cada una de ustedes, para convivir y para expresarles mi más sincero reconocimiento por la importante labor que realizan a favor de Puebla, ya que es a través de la comunicación, que ustedes facilitan, como los miembros de esta comunidad angelopolitana podemos conocernos y unirnos cada vez mejor para ir logrando juntos el desarrollo integral que anhelamos; un desarrollo del que nadie quede excluido.

Su vocación como periodistas o escritoras exige muchos sacrificios; dedicar horas a la investigación y a la lectura, ir de un lugar a otro buscando información, escribir y redactar ¡Tantas cosas! Pero este gran esfuerzo tiene su recompensa: haber respondido a la propia vocación y haber contribuido a la edificación de una sociedad mejor informada y formada.

Es innegable que en este camino habrán de encontrar muchos obstáculos, dificultades y tentaciones. ¿Qué hacer para no dejarse vencer por el cansancio, el desaliento, la falta de recursos, el relativismo, el subjetivismo, las ideologías, las presiones, las seducciones y las posibles amenazas?

La respuesta es simple y a la vez exigente: amar la verdad. Y amar la verdad implica comprender que la vida alcanza su centro, su sentido y su plenitud sólo cuando se vive en la dinámica del amor; ese amor que nos impulsa a valorar, respetar, promover y defender la vida, la dignidad y los derechos de toda persona humana.

Quienes tenemos fe, sabemos que no necesitamos buscar a tientas la verdad, ya que ella misma ha venido a nosotros. Sí, Dios, que es la verdad misma, al encarnarse de la Virgen María, se ha hecho uno de nosotros y ha entrado en nuestro mundo y en nuestra historia. Así, ha salido a nuestro encuentro para mostrarnos la verdad sobre sí mismo, sobre el mundo, sobre la persona humana y sobre el sentido de la vida.

Por eso les invito a contemplar en esta Navidad a Jesús, nacido en la humildad de un pesebre. Él, con la omnipotencia del amor, ha vencido todo obstáculo, toda adversidad y toda tentación. Así nos ha demostrado que la verdad y el amor triunfan; que ninguna dificultad puede ser tan grande que nos haga renunciar a lo que somos y a nuestra vocación.

Amigas periodistas y escritoras, déjense encontrar por Jesús. “Él no quita nada y lo da todo”, como ha dicho el Papa, cuya próxima visita a nuestra patria aguardamos con fe, amor y mucha esperanza

¡Sigan adelante! Su familia y Puebla necesitan de ustedes; necesitan de su amor apasionado por la verdad.

Por eso, les invito a que, contemplando al Niño Jesús nacido en Belén, le pidamos aquello que el beato Juan de Palafox y Mendoza expresaba así: “Pastor eterno, da luz y gracia a los Pastores para que no nos perdamos en las tinieblas de que huimos” (El Pastor de Nochebuena, Cap. I, 3).

Con estos sentimientos, a nombre propio, de los señores Obispos auxiliares y de todo el equipo de la Comisión Diocesana de Comunicación Social, les expreso nuestra más sincera felicitación por los XXV años de la AMPEP, que es un signo del valor de la  unidad ante un mundo tentado por la dispersión.

Así mismo, les externo, junto con la seguridad de nuestras oraciones, nuestros mejores deseos para esta Navidad y para el año nuevo que estamos a punto de comenzar.

Que el Señor, perfecto comunicador que ha nacido en Belén para conducirnos a la unidad del amor, por intercesión de Santa María de Guadalupe, de san Francisco de Sales, patrono de periodistas y escritores, y del beato Juan de Palafox y Mendoza, les bendiga a todas y a cada una de ustedes y a sus familias.

Muchas gracias.