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Mensaje de pésame por el P. Memo Hernández

    Escudo Mons. Víctor SánchezPuebla de los Ángeles, 14 de octubre de 2020

    «Servidor bueno y fiel…
    entra a participar del gozo de tu Señor»
    (Cf. 25.21)

    El domingo 11 de octubre de 2020, el Señor ha llamado a su presencia al
    Pbro. Dr. Guillermo Hernández Flores
    , nuestro querido Padre Memo.

    El Pbro. Dr. Guillermo Hernández Flores nació el 27 de abril de 1949 en San Andrés Chalchicomula (Cd. Serdán), ingresó al Seminario Palafoxiano el 4 de febrero de 1964. El 19 de septiembre de 1965 fue enviado al Seminario Nacional de Montezuma (U.S.A.) a continuar sus estudios. Regresó a Puebla a completar el ciclo de Filosofía y Teología. Recibió la ordenación sacerdotal el 6 de junio de 1976. Fue Vicario de la Parroquia de Tecamachalco. De 1977 a 1979 realizó estudios de Licenciatura en Filosofía en la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma. A su regresó recibió las siguientes encomiendas: Capellán de las Misioneras Carmelitas de Santa Teresa del Niño Jesús. Profesor de Filosofía y Asesor del Curso Introductorio. En 1980 comenzó a colaborar en la Rectoría de Santa Teresa y como Director espiritual del Seminario Menor. En 1984 obtiene el grado de Doctor en Filosofía por la Universidad Gregoria con calificación Summa Cum Laude. Y a partir del 1990 rector del Templo de Nuestra Señora de la Luz

    Agradezcamos la vida y obra del Padre Memo, excepcional humanista, filosofo, de hablar elocuente: muestro de 40 generaciones de sacerdotes, escritor prolífico, apasionado de la lectura, de la historia y de la critica al pensamiento humano. En su haber se encuentran tres obras publicadas y otras tantas inéditas, quedó pendiente la publicación de su historia crítica del Pontificio Seminario Conciliar Palafoxiano. Su ministerio sacerdotal ha sido igualmente fecundo, llamado «el vigilante del Barrio» por los 30 años de pastorear a sus fieles del Barrio de la Luz; de calidad humana excepcional aprendió a estar cercano a sus fieles, para quienes siempre tenía tiempo, para escucharlos y guiarlos. Eran muy apreciados sus «ejercicios espirituales» y la particularidad de su predicación. Con motivo del año de la fe ofreció una serie de catequesis sobre las virtudes teologales y los sacramentos. Su amor a la Iglesia, su profunda devoción a la Madre Santísima de la Luz y su pasión por la docencia, fueron el motor de su vida

    Me uno al sentir de mi hermano Tomás. Obispo Auxiliar, de mis hermanos presbíteros, al de sus familiares y amigos, y particularmente al de nuestro Seminario Palafoxiano y al de los fieles del Barrio de la luz, a donde sirvió con verdadero amor de padre y muestra, Que nuestra fe en la resurrección nos sostenga, y mantenga en nosotros viva la esperanza de que nos volveremos a encontrar con todos lo que hoy ya duermen el sueño de la paz.

    Fraternalmente,

    +Víctor Sánchez Espinosa
    Arzobispo de Puebla